CARMEN OLLÉ Poems

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1.
¿Quién te ama, Mishima?

La rutina, esa enemiga si tú y yo
caminamos de la mano
o si tú y yo nos sentamos en un café
a filosofar
filosofía de viejos harapientos
marido y mujer al fin y al cabo,

en la Martinica vivió Juan del Diablo
pasé mis años adolescentes en una embarcación de vela
como la de él
la oreja pegada a la radio,
has bajado los párpados cansada de oírme
el mismo tema,

fue Morita -entonces digo- el discípulo, quien le
asestó el golpe de gracia ¿sabes? Fue un mal golpe,

voces extranjeras se confunden con los
rugidos de las olas
ninguna es como tú, ninguna alcanza
tu pequeñez, querida... y
cómo odio ese sol
a las tres de la tarde
tus ojos vuelven a caer
son los de un dios tibetano.

¿Fue sólo el vino lo de aquella vez? ¿Lo crees?
¿Sólo el vino? Acaso fuera el vino
y sólo eso...
pero cada botón de tu blusa era uno menos y uno más
como me gusta
una tanga negra entre tus piernas
un poco sucia
como me gusta

y ya no era yo sino otra
en la goleta de Juan
en la mismísima isla de mi infancia
el sol ya se había ocultado como ahora
las brujas bajaban a mi dormitorio
a recoger los papeles regados
el diablo duende escondido en el empotrado
detrás de la cortina
de noche
mi desidia ha de arrancarte mil dudas
cualquier elipsis por la que mi entendimiento
huye hacia la nada oscura
te hace daño a ti que has vuelto
de la traición al mar,

cruzas el mar con el jeep y cada ola
te hace soltar una carcajada purpúrea
los cabellos llenos de arena
la ropa pegada al cuerpo,
pendes de la absoluta ilusión.
Otra ola más, gritas, llena de dicha
me acerco desde la orilla y trepo
olvidada.

¿Qué viajeros, qué poetas se perdieron
en el tiempo, los océanos, los médanos
las hogueras encendidas
el sable en alto,
Morita?
...

2.
Wer liebt dich, Mishima?

Die Routine, diese Feindin so wie du und ich
Hand in Hand gehen
so wie du und ich uns setzen in ein Café um zu philosophieren
Philosophie zerlumpter Alter
letzten Endes Mann und Frau,

auf Martinique lebte Johannes der Teufel
meine Jugendjahre habe ich auf einem Segelschiff verlebt
wie dem seinen
das Ohr am Radio
hast du die Lider gesenkt, müde, von mir zu hören
das immer gleiche Thema

Morita war es - sage ich dann - der Jünger , der ihm
den Gnadenstoß versetzt hat, weißt du? Ein schlechter Schlag war es
fremdartige Stimmen vermischen sich mit dem
Rauschen der Wellen
keine ist wie du, keine erreicht
deine Winzigkeit , Liebe ... und
wie hasse ich diese Sonne
um drei Uhr nachmittags
deine Augen fallen wieder zu
und werden die eines tibetanischen Gottes .

War es nur der Wein, von jenem Mal? Glaubst du?
Nur der Wein? Notfalls war es der Wein
und allein der...
aber jeder Knopf deiner Bluse war einer weniger und einer mehr
wie es mir gefällt
ein Tanga schwarz zwischen deinen Beinen
ein wenig schmutzig
wie es mir gefällt

und es war nicht ich sondern eine andere
auf Johannes' Zweimaster
auf dergleichen Insel meiner Kindheit
die Sonne hatte sich bereits versteckt wie jetzt
die Hexen schweben in mein Schlafzimmer
die verstreuten Papiere wiederzuholen
der Teufel als Kobold versteckte sich im Einbauschrank
hinter dem Vorhang
in der Nacht
muss in dir meine Fahrlässigkeit tausend Zweifel wecken
das ausgelassene durch das mein Verständnis
zum dunklen Nichts flieht
verletzt dich, die zurückgekehrt ist
vom Verrat zum Meer,

hat das Meer im Jeep überquert und jede Welle
geht hoch an dir wie purpurrotes Gelächter
die Haare voll Sand
die Kleidung an den Körper geklebt
hängst du am unbedingten Luftbild.

Noch eine Welle, schreist , das ganze Glück
nähere mich vom Ufer aus und klettere hoch
in Vergessenheit,

Was für Reisende, was für Dichter haben sich verirrt
in der Zeit , den Ozeanen, den Dünen
den gelegten Feuern
der gezogene Säbel ,
Morita?
...

3.
Frágil ante lo inmundo

Frágil ante lo inmundo
lo inmundo considerado como una débil respuesta
del ser cotidiano ante sus mezquindades
me sorprendo en una ciudad cuyo nombre
ni la humedad pegada a los muros ancianos
ni sus palomas tísicas
me importan
como estar en su imagen de plástico
hundiéndome en La Defense
o
perdida en el ardor de su pasado

ah pureza frescor de lo marchito
toneladas de plumas nos cubren
nos desnudan en tu presencia
y tú ciudad donde hoy habito
¿naufragas o emerges de mi
calidoscopio?

A pocos metros de la estación moderna me habita
en pequeñas áreas mal ventiladas
campiñas fantasmales donde uno (de pocos ingresos)
atraviesa la tarde de un verano desolado
desde sólo un ángulo
-lo maravilloso de la tarde-
su caricia en el sexo es la de un espectro
y amo esa tarde como en un film.

El ardor del pasado descansa en la infancia
pero no puedo ocuparme largo rato de esta transparencia
y no deseo edificar una infancia
lo maravilloso es la rama torcida
que se eterniza en un material innoble (chatarra)
esta falta de flores lo es sobre la tarde gris.
Apoyada en tus brazos:
de las viejas Bastillas
nace tu sonrisa más fresca
y mis partes están irritadas con fluidos verduscos
como tonos impresionistas
caminando para aprehender el rígido otoño en el Louvre
el sentimiento de piedra de la Venus egipcia
o el gesto de bronce de una pierna de gladiador
-sótanos y galerías de tesoros robados-
camino, palpo el tubérculo de los recuerdos
mi cuerpo de niña
el silencio rígido
de la pureza
nada de entonces puede penetrarme en el miedo
como esta ciudad en la usura.
...

4.
Entzweit gegenüber dem Schmutzigen

Entzweit gegenüber dem Schmutzigen
das Schmutzige, gesehen wie eine schwache Antwort
des Alltäglichen gegenüber seiner Kleinlichkeit
überrasche mich in einer Stadt, wo kein Name
noch schimmernde Feuchtigkeit alter Gemäuer
noch tuberkulöse Tauben
interessieren
in ihrem Plastikbild
versunken in La Défense
oder
verloren in der Glut ihrer Vergangenheit

ah, pures, rosiges im verwelken
Tonnen von Federn decken uns zu
entblößen uns in deiner Anwesenheit
und du, Stadt, wo ich heute hause
strandest oder tauchst Du auf in meinem
Kaleidoskop

Wenige Meter vom modernen Bahnhof behausen mich
kleine, schlecht durchlüftete Mansarden
gespenstische Wiesen wo unsereins (einkommensschwach)
den Nachmittag eines trostlosen Sommers überquert
nur von einem Winkel aus
- das Wunderbare des Nachmittags -
spektral scheint die Liebkosung des Geschlechts
und diesen Nachmittag liebe ich wie im Film.

Die Glut des Vergangenen ruht auf der Kindheit
aber keine Zeit, dass dieses Diabild von mir Besitz nimmt
und habe nicht vor, eine Kindheit zu erbauen
das Wunderbare ist der verzogene Ast
verewigt in einem unedlen Material (Schrott).
dieses Fehlen von Blumen gegen den grauen Nachmittag.
Gestützt auf deine Arme:
den alten Bastillen
entspringt dein Lächeln frischer
und mein Teil ist gereizt von grünlichen Flüssigkeiten
gleich impressionistischen Tönen
gehe ich gemächlich den strengen Herbst zu begreifen durch den Louvre
das versteinerte Gefühl der ägyptischen Venus
oder die bronzene Geste eines Gladiatorenschenkels
- Gewölbe und Galerien voller geraubter Schätze -
gehe gemächlich, ertaste den Tuberkel der Erinnerungen
meinen Mädchenkörper
die strenge Stille
das Pure
nichts von damals kann eindringen in die Angst
wie diese Stadt in den Wucher.
...

5.
Vicio


Hay una relación tan común que no quisiera insistir entre el oro la lujuria y el
excremento en el paraíso a pesar de que la considero presente de una manera
ordinaria, es decir inusitada para el que arribe de una región maravillosa sin lujuria
sin oro y sin excremento. En efecto, el ano es un buen productor de lujuria, sin oro
pero con excremento y del excremento nadie hace oro aunque la lujuria puede
consistir en bañarse en cantidades sobrehumanas con su propia materia fecal y
hasta convertirse en manjar como cierta vez vi en un film y el propio autor vio en
otro autor y éste a su vez fue testigo de alguna bacanal, y así hasta la misma
fuente o inicios del proceso literario, quiero decir que alguna vez alguien lo vio
realmente y aquello inspiró su talento.
Entonces hasta el arte ama el excremento y el poeta se vuelve vidente.
Podrían por ejemplo escuchar a uno de los más ilustres poetas castellanos
vilipendiar a los sodomitas amparado en su estro fecal.
Aquella musa no es Cinthia ni Clodia ni Beatriz, es simplemente el material en
primera línea cincelado convenientemente, a la vanguardia del sentimiento más
puro y estético, el amor, o una daga acaricia el objeto en el ofrecimiento de una
virgen desnuda e imberbe. Yo lascivo al yo que habla sin control.
Ama la daga y lo que la ha salpicado en su excursión secreta: índigo carmín verde
de pubis virgen/anal.
Loba que en la noche es ella misma, pura, ella misma, la bestia en sí misma,
perfecta y emperador.
...

6.
Inzest


Es gibt eine allgemeine Beziehung zwischen dem Gold, der Lüsternheit und der Ausscheidung im Paradies, so alltäglich, dass ich sie nicht weiter betonen möchte, auch wenn ich sie auf eine so gewöhnliche Weise als präsent betrachte, das heißt, ungewöhnlich für den, der aus einer wunderbaren Gegend ohne Gold, ohne Lüsternheit und ohne Ausscheidung kommt. In der Tat ist der Anus ein guter Fabrikant des Luxus, ohne Gold allerdings mit Ausscheidungen, doch mit Ausscheidungen macht niemand Gold, obgleich Lüsternheit darin besteht , in übermenschlichen Mengen der eigenen fäkalen Materie zu baden und schlussendlich selbst zu einer Delikatesse zu werden, wie ich es einmal in einem Film sah, wo der Autor auch etwas bei einem anderen Autorsah, und dieser seinerseits wurde Zeuge einer Orgie, und so weiter bis zu gleichen Quellen oder Anfängen des literarischen Prozesses, will sagen, dass irgendwann einmal irgend jemand wirklich das gesehen hat, und es sein Talent inspirierte.
Also liebt ebenso die Kunst die Ausscheidung und der Dichter wird zum Hellseher.
Sie könnten zum Beispiel einen der berühmtesten kastillianischen Dichter die Sodomiten verachten hören, geschützt durch seine fäkale Inspiration .
Jene Muse ist weder Cinthia noch Clodia noch Beatriz, einfach in erster Linie nur das Material , entsprechend gemeißelt, die Avantgarde des reinsten und ästhetischsten Gefühls, der Liebe, oder , ein Degen gleitet in der Gabe einer nackten und bartlosen Jungfrau über das Objekt. Ich lasziv zum Ich, das hemmungslos redet.
Sie liebt den Dolch und das, was sie während seines geheimen Abstechers bespritzt hat: das Indigoblau, Karminrot, Grün der jungfräulichen/analen Scham.
Die Wölfin, die nachts sie selbst ist, pures selbst, die Bestie in sich , perfekt und kaiserlich.
...

7.
En praga

a Giovanna Pollarolo

El viento corta el rostro en la estación de Schönefeld,
he podido olvidar que estoy acá, camino a Praga
para pensar en ti desde el Este...

Bésame mucho, canta una voz en una radio lejana,
como si fuera ésta
la última vez...

La música en español nos persigue inútilmente
como si en realidad fuera la última vez.
Mi compañera de viaje duerme sin conocer el peligro.
El tren se separa de Occidente hacia un oscuro
campo, hacia un oscuro destino.
Sólo los vietnamitas
saben a dónde van y para qué.
Nosotras, apenas, a divisar a lo lejos algún
puente sobre el Moldau
o una apacible plaza de rostros lánguidos
y blancos
que no se parecen a Kafka.
Sólo nosotras podíamos caer en un hotel
con ese nombre: Kafka:
habitación número 5
y el Moldau fluye sin flotantes...

Ella abre los ojos y mira
melancólica el paisaje.
También huye, pienso, de algún
mal de amor...

Los gendarmes, duros y verdes, nos detienen,
¿viajeras? Sí, obsesas, como si fuera
la última vez.
Vacío mi mochila, un frasco de crema Revlon
cae, sospechoso, como el color de los ojos asesinos.


Dos solitarias y
el aire parece lleno de fantasmas
una buhardilla alta, en un viejo edificio
nos tienta
los escritores y los artistas
somos gatos agazapados en los tejados
soñolientos gatos y sabios...
Bravo, has sonreído después de mucho tiempo
en la calle Malá Strana, vieja y barroca,
seguramente Kafka conoció a Felicia en ella
y las delicias de Felicia,
el mejor remedio contra el mal de amor
es sobre todo el vino, entonces vamos
paseemos por todas las tabernas
de noche y de día...
No preguntes por Auschwitz, que
está en Polonia...
En Bohemia corta el viento
con lujuria
...el café Mozart tiene sillones de terciopelo púrpura
y el Moldau fluye pérfido, olvidadizo...
...

8.
In Prag

für Giovanna Pollarolo


Der Wind zerschneidet das Gesicht im Schönefelder Bahnhof ,
habe vergessen können, dass ich hier bin, auf dem Weg nach Prag
um vom Osten aus an dich zu denken ...

,Küsse mich innig, singt eine Stimme in einem fernen Radio
als sei es das allerletzte Mal


Die Musik aus Spanien verfolgt uns vergeblich
als wäre es in der Tat das allerletzte Mal.
Meine Mitreisende schläft ahnungslos in der Gefahr.
Der Zug trennt sich vom Okzident hin zu einem dunklen
Feld, hin zu einem dunklen Ziel
Einzig die Vietnamesen
wissen, wohin sie gehen und warum.
Wir unterscheiden in der Ferne gerade noch irgendeine
Brücke von der Moldau
oder einen ruhigen Platz von müden
und bleichen Gesichtern
in nichts zu vergleichen mit Kafka. Kann bloß uns passieren, in einem Hotel zu landen
mit diesem Namen: Kafka:
Zimmer Nummer 5
und die Moldau fließt ohne Treibgut ...

Sie öffnet die Augen und betrachtet
melancholisch die Landschaft. Genauso flieht sie, denke ich, vor irgendeinem
Liebeskummer ...

Die Polizisten, hart und grün, lassen uns nicht los,
Reisende? Ja, Besessene, als sei es
das letzte Mal.
Ich leere meinen Rucksack, ein Flakon Revlon-Creme
fällt herunter, verdächtig, wie die Farbe der Mörderaugen.

Zwei Einsame und
die Luft scheint angefüllt mit Phantomen
eine Mansarde weit oben in einem alten Gebäude
zieht uns an,
die Schriftsteller und die Künstler
sind Katzen, versteckt auf den Dächern
schläfrige Katzen und Weise ...
Bravo, hast seit langer Zeit gelächelt
in der Malá Strana Straße, alt und barock,
sicherlich hat Kafka auf ihr Felice kennengelernt
und die Genüsse Felices,
das beste Rezept gegen Liebeskummer
ist vor allem der Wein, auf geht's,
lass uns durch alle Kneipen ziehen,
Nacht und Tag ...
Frag nicht nach Auschwitz, das
in Polen liegt...
In Böhmen schneidet sich der Wind
an der Lüsternheit
... im Café Mozart gibt es purpursamtene Sessel
und die Moldau fließt perfide, gedankenlos
...

9.
Casa de cusipata

(A la madre del Inca Garcilaso)


Casi un infierno sin luz
como ante el púlpito de San Blas
la calavera de Horcacitas.
Señor, qué madera,
he cerrado los ojos, Señor,
y no me entretengo en el altar
aunque brille marrón el oro
por la plegaria impura.

Ahí,
la madre del bastardo,
el cordero de Dios.

La princesa en casa.
Vagabundeo por la vieja ciudad
¿Dónde he de verla por fin?
Miro a los lados, insomne,
acaso llegaré a comprender
el ansia.

Y ella advenediza, solitaria,
en el altar se arrodilla para besar
la cruz,
peldaño a peldaño
da el beso maldito...
Delgada sería la pequeña
el vestido de organdí azul luce
con filamentos de oro en la cintura fina
los botines aún de moda.

Beatífica viajera
la princesa está en casa
mas a ti nada te importa
pues de lejos
le dices adiós.

Una elegante silla negra
está rota en el recibidor.
...

10.
Angustia

(a Verlaine y Rimbaud)

Quién vive
quién como yo respira el aire hediondo
de los bares
Un hombre una mujer
dos hombres
tomados de la mano
mientras
la voz del tabernero
suspira al monzón
maloliente de las divinas
que voluptuosas y magníficas
siempre vestidas de escarlata
estas mujeres que se han declarado el amor
abiertamente esta noche


¡Vengan bufones!
Presto
¡Chsss! malandrines
ebrios de baba
ebria como sus dueñas la noche nos arrastra
juntos
sus gruesas palabras no alteran mis oídos
permisivos gracias a Dios
a quién más sino
el ruido que se descompone aquí dentro
en mí
es mi harto corazón
harto
no es mi cuento si amanece
el sol no me va ni me viene
¡Vengan!
chillen morsas
ante la Virgen loca
...

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