Encontrarás muchas soluciones a tus problemas en la soledad y en el silencio. Muy pocas veces las hallarás en el bullicio.
Nos pasamos la vida siendo espectadores de las experiencias de otros seres humanos, y nos olvidamos de vivir a cabalidad las nuestras.
Intenta desenvolverte en los rigores de la vida con liviandad, soltura y optimismo.
A veces no sabemos qué parte de nosotros nos pertenece por naturaleza, o cual es el legado que otros han dejado en nosotros.
El verdadero talento se manifiesta sin gran esfuerzo. Surge con naturalidad desde nuestro interior.
Vive a cabalidad tus sueños, porque algún día abrirás bien tus ojos solo para ver que estás viejo (a) , lleno de achaques, que lo que te quedan son unos cuantos recortes, y que tus sueños se quedaron en las gavetas del olvido...
En un mundo de locos, pretender ser demasiado cuerdos, es también una locura.
La inseguridad y el miedo nos pueden paralizar e inutilizar. No es hasta que descubrimos que podemos liberarnos de ambos cuando queramos, que comenzamos a descubrir las capacidades ilimitadas que hay en nosotros.
Tenemos que aceptar que la sociedad no está organizada para que el ser humano sea verdaderamente feliz. Somos nosotros mismos los que tenemos que crear el ambiente propicio para conseguir nuestra felicidad.
El proceso de la vida es puro aprendizaje. Por lo tanto, no afrontemos las situaciones difíciles como problemas que nos hacen sufrir, si no mas bien, como experiencias que nos hacen crecer y explorar horizontes desconocidos.