MARA PASTOR

MARA PASTOR Poems

Ciento setenta y tres de cada mil mujeres
se llamaban Rosa en Alabama

en el mil novecientos cincuenta y cinco.

Una de ellas se sentó en un autobús
que nos llevó a todas a un futuro de posiciones

y museos pero con una idea de justicia
que rondaba las costuras de la automovilística.

(Hubo Rosas que no contaron en el censo
porque recién habían cruzado la frontera
o habían germinado).

Una niña que nació por cesárea y no lactó
fue la última en llamarse Rosa
en el mil novecientos ochenta y nueve.

Ese mismo año dejaron de nacer Rosanas.

En la década del ochenta se extinguieron las Rosario.

En el mil novecientos noventa
ninguna niña se llamó Rosemary.

En el dos mil cinco, una de cada mil mujeres
en todos los Estados Unidos se llamó Rosa.

Hay residuos del Big Bang en las rosas,
residuos de radiación, hay menos abejas
en el planeta polinizándolas, hay menos Rosas.
...

Neunzehnhundertfünfundfünfzig

hießen hundertdreiundsiebzig von tausend
Frauen in Alabama Rosa.

Eine von ihnen setzte sich in den Bus
der uns Frauen in eine Zukunft der Posten

und Museen brachte, doch ihr Gerechtigkeitssinn
offenbarte die Abgründe der Automobilindustrie.

(Es gab Rosas, die man nicht mitzählte
weil sie gerade die Grenze überquert hatten
oder erst gesprossen waren.)

Ein Mädchen, das per Kaiserschnitt zur Welt kam, ungestillt,
war die Letzte, die Rosa genannt wurde
im Jahr neunzehnhundertneunundachtzig.

Im gleichen Jahr wurden keine Rosanas mehr geboren.

In den achtziger Jahren starben die Rosarios aus.

Neunzehnhundertneunzig
wurde kein Mädchen Rosemary genannt.

Zweitausendfünf hieß eine von tausend
Frauen in den Vereinigten Staaten Rosa.

Es gibt Spuren des Urknalls in der Rosa,
radioaktive Spuren, es gibt weniger Bienen
auf der Erde, die sie bestäuben, weniger Rosas.
...

el deseo o la ventana o la náusea que amerizo me dice desde otra latitud cosas como soy el ángel de todas las azafatas con mis pestañas duermo el miedo de los tripulantes las azafatas iconoclastas erizos sin miedo nostalgia aérea de las viudas negras vacíos de aire los pilotos cansados las azafatas místicas del consumismo que venden tarjetas de llamada que nunca funcionan artefactos de t.v que nunca comprarían son las mártires de las naciones que no existen azafatas jetlags de amor para los viajeros sin audífonos sin tarjeta de crédito sin almohada para vuelo trasatlántico sin asiento en ventana amerizo llevo dentro a una azafata en emergencia y amerizo llevo dentro una avería técnica y amerizo llevo dentro a un piloto trasnochado que se duerme y amerizo llevo dentro a una pasajera que amenaza con explotarse y amerizo amerizo y primero se enfrían motores tragan agua las turbinas dejo de ser zumbido y soy chasquido de olas contra mi alma de metal amerizo y las nubes no me extrañan inmediatamente yo extraño a las nubes inmediatamente extraño a los pasajeros que le temen a la turbulencia y rezan me extraño las nubes las recuerdo turbulentas las nubes no me extrañan porque aquello que atravesé ya no son las nubes las botellas de whiskey salen flotando de las ventanas de primera clase como abejas ahogadas en una piscina de un hotel veo que los tripulantes de primera clase también quieren huir primero morirse primero empujar primero a los de clase turista amerizo y el bip bip bip de la caja negra se desprende como una mosca que se ahoga en la saliva de un oficial encubierto amerizo y engendro el terror de todos los que no saben nadar amerizo y una pasajera que aún duerme sueña con el ruido de una turbina que se apaga
...

Han pasado cosas rotas
como si la suerte fuese un error
que nos cae en la cabeza.
No hablo de accidentes.
Hablo de que ayer era otra
que decoraba una casa en un sótano
con imágenes de época
(la decoraba con mi
fijación a las revistas).
Tengo una abuela que muere
y tampoco me refiero a eso,
pero entro en la ducha
y me imagino el poema fúnebre
escrito desde siempre.
Sé que la belleza muere
y mientras muere se deshace
como el error de un pájaro que cae.
...

Bruchstücke flogen vorbei
als wäre das Glück ein Irrtum
der uns auf den Kopf fällt.
Ich rede nicht von Unfällen.
Ich rede davon, dass eine andere gestern
eine Souterrainwohnung
mit Blechschildern dekorierte
(sie dekorierte sie mit meiner
Vorliebe für Modezeitschriften).
Ich habe eine Großmutter, die im Sterben liegt
und auch das meine ich nicht,
doch betrete ich die Dusche
und stelle mir die Trauerrede vor
schon lange geschrieben.
Ich weiß, dass Schönheit stirbt
und während sie stirbt sich auflöst
wie der Irrtum eines fallenden Vogels.
...

Un montón de muebles viejos,
señoras que usaban corsets,
sus células muertas por todas partes.

Como dormir sobre sus camas.
Aún las sábanas huelen a bálsamo de tigre.
Unas cuántas lámparas.

Se abre la puerta con algunos pedidos.
Detrás de la casa cuentan que han muerto varias.
Hay un huerto de sal desamparado
que retoña entre el smog de los coches.

La calle Main. Tan despreocupada de su importancia.
Con su árbol lleno de luces rojas anunciando
la Boutique de antigüedades.

A veces las veo por la ventana acercarse a la puerta.
Son mujeres que tuvieron estos objetos y vuelven por ellos.
Se cansaron de vivir sin sus armarios.
...

Hay un niño escondido dentro de un bote. Por sus risos parece un niño tranquilo, pero explotó las pisadas de un puñado de cachorros. Hizo llorar a las niñas de los buenos vecindarios. El niño naufraga. Se llena el interior de la barquita con su propia sangre como de la herida de su madre. El niño llora la muerte de su hermano y se pregunta la diferencia entre el dolor y el dolor. En el interior de la barca su capucha es una escafandra que lo sumerge en la profunda luminiscencia de lo vasto. El niño se ve niño siguiendo al hermano a comprar dedos de novia. Calla el niño dentro del bote y reza porque Sherezada distraiga a todos los periodistas a las afueras del navío encallado. El bote es una tumba. Encierra el calor que percibe el helicóptero con sus ojos infrarrojos como un buitre al acecho. Arrasado por tanto amor y tanto odio, siguiendo el rastro de la sangre del hermano, te imagino niño queriendo morir en la camilla fría de un hospital público custodiada por monstruos marino
...

Ein Junge hat sich in einem Boot versteckt. Mit seinem Lächeln wirkt er besonnen, doch er trat in die Fußstapfen einer Handvoll Welpen. Die Töchter der guten Nachbarschaft brachte er zum Weinen. Der Junge erleidet Schiffbruch. Das Innere des Kahns füllt sich mit seinem Blut wie aus der Wunde seiner Mutter. Der Junge beweint den Tod seines Bruders und fragt sich, was der Unterschied ist zwischen Leid und Leid. Im Inneren des Kahns ist seine Kapuze ein Taucherhelm, der ihn ins tiefe Leuchten der Weite hinabzieht. Der Junge begegnet sich selbst als Kind, das mit seinem Bruder Nussröllchen holen geht. Der Junge im Boot verstummt und betet, weil Scheherezade alle Reporter an die Ränder des gestrandeten Schiffes führt. Das Boot ist ein Grab. Es speichert die Wärme, die der Hubschrauber mit seinen Infrarotaugen aufspürt wie ein lauernder Geier. Verwüstet von so viel Liebe und so viel Hass, der Blutspur des Bruders folgend, stelle ich mir dich als einen Jungen vor, der sterben möchte auf der kalten Liege eines öffentlichen Krankenhauses, bewacht von Seeungeheuern
...

Un buen día todos los bustos de Martí
comenzaron a hablar,
todos los hermosos bustos de Martí
comenzaron a parlotear a Martí.
Desde el Martí con cuerpo de Chacmool en el Vedado
hasta el de Villa Lugano, en Argentina,
o el de aquel parque tan céntrico en Shangai,
El mundo estaba lleno de Martís hablantes,
bustos de Martí que se encaminaban
como apóstoles al Popocatépetl
en rutas zigzagueantes y sonoras
hasta colocarse uno junto al otro,
todos los Martí de América,
todos los Martí del mundo,
todos los bustos de Martí.

Hubo quien creyó
que era el fin de los tiempos.
Hubo quien quiso enviar
a sus tropas anfibias
a sus periodistas para entrevistar
a alguno de los bustos de Martí,
pero el parloteo era tan masivo, estridente,
que un Martí hacia imposible escuchar al otro,
y todos a su vez se hacían rugido inofensivo,
plomo fundido, ceniza de árbol.
...

Eines schönen Tages fingen alle Martí-Büsten
an zu sprechen,
all die hübschen Martí-Büsten
begannen, mit Martí zu plappern.
Vom Martí mit dem Körper eines Chac Mool in Vedado
bis zu dem aus Villa Lugano in Argentinien
oder dem in jenem Park mitten in Shanghai,
die Welt war voller sprechender Martís,
Martí-Büsten, die sich aufmachten
wie Apostel zum Popocatépetl
in Zickzacklinien und lauthals
bis sie sich einer neben dem anderen aufstellten,
all die Martís Amerikas,
all die Martís der Welt,
all die Martí-Büsten.

Einer glaubte
das sei das Ende der Zeiten.
Einer wollte seine
Amphibientruppen senden
seine Journalisten um Interviews
mit einer der Martí-Büsten zu machen,
aber das Geplapper war so gewaltig, schrill,
dass ein Martí es unmöglich machte, den anderen zu hören,
und zugleich schrumpfte es zu einem harmlosen Knurren,
geschmolzenes Blei, Asche der Bäume.
...

Han llegado los chinos, han blindado
las heladerías, dado de comer ajonjolí
a los leones y comprado a los fantasmas.
Han llegado los chinos a Ponce
y no van de vejigantes, ni de soldados,
ni se apellidan con bisílabos corsos.
Todos señalan aquel viejo almacén. El frutero
abre los ojos y dice, con asombro espiritista,
los he visto, llevan un silencio tatuado en la nuca,
y una bolsa de arroz que deja caer granos
hasta llegar al puerto de los galeones hundidos
...

Die Chinesen sind da, sie haben die Eisdielen
abgeschirmt, haben die Löwen mit Sesam
gefüttert und Gespenster gekauft.
Die Chinesen sind in Ponce gelandet
und sie gehen weder als vejigantes noch als Soldaten,
noch sind ihre Nachnamen korsische Zweisilber.
Alle zeigen sie auf den alten Laden. Der Obsthändler
öffnet die Augen und sagt, mit spiritistischem Erstaunen,
ich habe sie gesehen, sie tragen ihr Schweigen im Nacken eingebrannt
und eine Packung Reis, die Körner verliert,
bis sie zum Hafen der versunkenen Galeonen gelangen.
...

Hay una canción,
pero está rota
y es inútil decirla en pedacitos.
José María Lima

Hay una deuda
pero está rota
y es inútil pagarla en pedacitos.

Hay un magestad
pero está mal escrito
y es inútil decirlo rey.

Hay un rey
pero está en pedacitos
y es inútil decirlo en deuda.

Hay una lengua
pero está en deuda
y es inútil decirla.

Cuando les dije espejismo,
ellos no vieron nada porque nunca habían
escuchado la palabra espejismo.

Cada vez que nace un mercado
agroecológico una papaya
se vuelve cosmos.

Y aún así 35 revoluciones frente a mí
que no conocían la palabra espejismo.
Jóvenes revoluciones que murmuran
y nunca habían dicho
espejismo ni magestad con g.

Habían visto molinos
de viento
que no funcionan
en Santa Isabel
de donde se fueron
los gigantes con g,
y los galenos con g,
y los gobernantes con g,
y los gallegos con g.

Pero tengo una deuda,
está rota
y es inútil pagarla.
No tengo
1
2
3
4
5
6 pelicanos,
pero los debo.

No tengo 1
2
3 niñas,
pero las debo. No tengo
1
2
3
4
5 islotes, pero los debo.

Tengo un pedacito,
pero está roto
y es inútil decirlo.
...

Wir haben ein Lied,
aber es ist zerbrochen
und es bringt nichts, es in Scherben zu sprechen.
José María Lima

Wir haben Schulden
aber sie sind zerbrochen
und es bringt nichts, sie in Scherben zu begleichen.

Wir haben eine Hoheid
aber sie ist falsch geschrieben
und es bringt nichts, sie König zu nennen.

Wir haben einen König
aber der liegt in Scherben
und es bringt nichts, ihn in Schulden zu benennen.

Wir haben eine Sprache
aber sie hat Schulden
und es bringt nichts, sie zu sprechen.

Als ich Fata Morgana zu ihnen sagte
sahen sie nichts, da sie das Wort Fata Morgana
noch nie gehört hatten.

Immer wenn ein neuer Bio-
Markt entsteht wird eine Papaya
zu einem Kosmos.

Und dennoch 35 Revolutionen vor mir
die das Wort Fata Morgana nicht kannten.
Junge Revolutionen die murmeln
und nie Fata Morgana
sagten oder Hoheid mit d.

Windmühlen hatten sie
gesehen
die sich nicht drehen
in Santa Isabel
von wo aus sie aufbrachen
die Dichter mit D
und die Doktoren mit D
die Direktoren mit D
und die Deutschen mit D.

Doch ich habe Schulden,
sie sind zerbrochen
und es bringt nichts, sie zu begleichen.
Ich habe keine
1
2
3
4
5
6 Pelikane,
aber ich schulde sie.

Ich habe keine 1
2
3 Töchter,
aber ich schulde sie. Habe keine
1
2
3
4
5 Eilande, aber ich schulde sie.

Ich habe eine Scherbe,
aber sie ist zerbrochen
und es bringt nichts, das zu sagen.
...

15.

Los carros de mi casa
tenían los retrovisores pegados con silicona
porque no había dinero para repararlos.
Los espejos fragmentados
como en un rompecabezas mal hecho.
Cuando mirabas por ellos
veías a conductores ebrios, mujeres golpeadas,
adolescentes maquillándose,
niños olvidados en los asientos traseros,
parejas camino a los moteles o a la iglesia,
asesinos vestidos de empresarios,
veías monjas serias que miraban hacia el frente,
al vecino evangélico gritándole a la esposa,
yerberos capsuleando, novios recién casados,
ambulancias,
músicos camino a los conciertos en el anfiteatro,
transacciones de droga, de armas, de huesos,
veías plátanos verdes traídos de Dominicana
y piñas gigantes más dulces que la miel,
veías volkys de colores,
y los contabas y poco a poco desaparecieron,
veías cañas de pescar, tablas de surfear,
las varetas de madera con las que enmarcaba el padre
y que los amiguitos de la escuela
llamaban escopetas,
veías a los policías
que querían multarnos por ir rápido, por ir lento,
por ir con los retrovisores rotos pegados con silicona,
veías la heroinómana en el semáforo
que se quedaba pidiendo monedas
cuando los carros mohosos aceleraban
para llegar a la casa,
a la escuela, a la universidad, al trabajo.
Movilidad enmohecida por el salitre
mar por todas partes, reflejo de fractal en aguacero,
posibilidad de Yunque, ave costeña, yagrumo,
flamboyán,hemorragia del camino.
Se hicieron pequeñas revoluciones
amorosas y escolares,
pronuncié correctamente la palabra periódico,
conduje rápido por las autopistas y la ruta panorámica,
me escapé al grito de Lares y a veces vi fantasmas,
los ferrocarriles dándole la vuelta a la isla
los rostros de la gente
asomados por las ventanas de los vagones
sin que nadie se quejara de no tener aire acondicionado,
a mis tíos sin cinturón yendo por la número uno
antes del accidente que hizo llorar tanto a mi madre
y a mi abuelo subiendo la ventana automática
como si fuera un gran adelanto para la familia.
El pasado de esta isla sólo puede verse
en un retrovisor roto con espejos mal pegados:
recuerdos enmohecidos
que están más cerca de lo que parece.
...

16.

Die Autos bei mir zu Hause
hatten Rückspiegel, die mit Silikon geklebt waren
weil kein Geld da war, um sie zu erneuern.
Die Spiegel zersprungen
wie ein falsch zusammengesetztes Puzzle.
Wenn du reinschautest
sahst du betrunkene Fahrer, verprügelte Frauen,
Jugendliche, die sich schminkten,
auf dem Rücksitz vergessene Kinder,
Paare auf dem Weg zum Stundenhotel oder zur Kirche,
als Unternehmer verkleidete Mörder,
sahst ernste Nonnen, die nach vorn schauten,
den Protestanten von nebenan, wie er seine Frau anbrüllte,
eingekapselte Kiffer, Frischvermählte,
Krankenwagen,
Musiker auf dem Weg zum Konzert im Amphitheater,
die Übergabe von Drogen, Waffen, Knochen,
sahst grüne Bananen aus der Dominikanischen Republik
und riesige Ananas, süßer als Honig
sahst Käfer in allen Farben
und zähltest sie und nach und nach verschwanden sie,
sahst Angelruten, Surfbretter,
die Leisten, aus denen der Vater Rahmen machte
und die von Schulfreunden
Flinte genannt wurden,
sahst Polizisten
die uns belangen wollten wegen zu schnellen Fahrens, zu langsamen Fahrens,
wegen Fahrens mit kaputten Rückspiegeln, die mit Silikon geklebt waren,
sahst die Heroinabhängige an der Ampel
die dort um Kleingeld bettelte
während die Rostlauben beschleunigten
um schnell nach Hause zu kommen,
zur Schule, zur Uni, zur Arbeit.
Mobilität, vom Salz verrostet
Meer überall, fraktale Spiegelung im Platzregen,
die Möglichkeit, den Yunque zu durchqueren, Küstenvogel, Ameisenbaum,
Flammenbaum, Blutung der Wege.
Es ereigneten sich kleine Revolutionen
der Liebe und der Schule,
ich konnte das Wort Tageszeitung fehlerfrei aussprechen,
fuhr schnell über die Autobahn und die Ruta Panorámica,
flüchtete beim Schrei von Lares und sah mitunter Gespenster,
die Eisenbahnen, wie sie auf der Insel kehrtmachten
die Gesichter der Leute
die an den Scheiben der Waggons klebten,
ohne dass sich jemand darüber beklagte, keine Klimaanlage zu haben,
meine Onkel, die unangeschnallt über die A1 fuhren
bis zu dem Unfall, der meine Tante so weinen ließ
und meinen Opa, wie er die elektrischen Fensterheber bediente
als wäre das ein großer Fortschritt für die Familie.
Die Vergangenheit dieser Insel sieht man nur
in einem zersprungenen Rückspiegel mit schlecht geklebten Gläsern:
verrostete Erinnerungen
die näher sind, als es scheint.
...

17.

Hombre,
regrese a su bosque
porque tiene un cisticerco
en el cerebro,
como en una madriguera
que no compré sin el pan de mi frente.
País, no coma fresas
en la autopista, por los cisticercos.
Fresas, no sean suburbio.
Atlántico, no sea isla.
Papá, no seas güero.
Turista, sea canoso
y tampoco coma fresas.
Blanca, no sea mustia.
Ciales, no sea miedo.
Pastelero, atraviese Madrid.
Dulces, vayan en metro.
Padre, nadie le dijo que salve su país.
País, no coma fresas,
comoquiera
padre se muerde. Agricultores,
venden en la autopista.
Cisticercos, no sean casa.
...

The Best Poem Of MARA PASTOR

Flora numérica

Ciento setenta y tres de cada mil mujeres
se llamaban Rosa en Alabama

en el mil novecientos cincuenta y cinco.

Una de ellas se sentó en un autobús
que nos llevó a todas a un futuro de posiciones

y museos pero con una idea de justicia
que rondaba las costuras de la automovilística.

(Hubo Rosas que no contaron en el censo
porque recién habían cruzado la frontera
o habían germinado).

Una niña que nació por cesárea y no lactó
fue la última en llamarse Rosa
en el mil novecientos ochenta y nueve.

Ese mismo año dejaron de nacer Rosanas.

En la década del ochenta se extinguieron las Rosario.

En el mil novecientos noventa
ninguna niña se llamó Rosemary.

En el dos mil cinco, una de cada mil mujeres
en todos los Estados Unidos se llamó Rosa.

Hay residuos del Big Bang en las rosas,
residuos de radiación, hay menos abejas
en el planeta polinizándolas, hay menos Rosas.

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