El día es un navío
Guiado por la luz.
En la proa el capitán se despide de toda la tripulación.
Los vientos celebran la altivez de este viejo marinero,
De este veterano nauta en las caudalosas aguas de su tiempo.
No obstante, hay una tristeza honda,
Una melancolía de aguas negras
Navega en las pupilas de los tripulantes.
El viejo Juancho,
Como lo conocían en los puertos,
Supo desde su infancia cuando era su hora.
Ahora asiste al ritual de su último viaje
con la serenidad de quien conduce su barco a puerto conocido.
¡Lleva el mensaje! ¡Corre y dile a los oficiales,
Al contramaestre y al cocinero mayor
Que suspendan labores!
¡Ve a tierra firme y advierte a las mujeres
que Juan no irá hoy a casa!
Su barco no requiere ya los oficios cotidianos,
Ahora es un navío guiado por la luz.
...
Read full text