Al poeta Matsuo se le quemó su casa
En la lejana Edo, hace ya varios siglos.
Sobrevivió al incendio un árbol de banano
Que cuidaba con esmero.
Desde entonces el monje budista
Llevó su nombre por todos los caminos del Japón,
Basho solía llamarse.
En Twis, Arkansas, en 1949
Dos hombres que se peleaban por una mujer
Mueren dentro de un establecimiento consumido por el fuego.
La mujer se llamaba Lucille.
En el establecimiento cantaba el tractorista de Indianola,
el viejo B.B. King
Quien sólo pudo poner a salvo su guitarra,
La llamo Lucille y la hizo célebre en el Blues.
Quizá el tiempo sea ese fuego que une la memoria
Donde sólo ponemos a salvo el amor.
...
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