No quería amarte, pero mis ojos te encontraron, y en el silencio de mi alma, te entregué mi corazón. No quería ilusionarme, pero tus gestos me atraparon, y en la quietud de mis pensamientos, floreció la pasión.
Me enamoré de tus risas y tus lágrimas sinceras, de cómo tu mirada desnudaba mi alma entera. Me enamoré del aire que respirabas, de tus primaveras, y decidí amarte en silencio, sin esperar espera.
No quería que conocieras mis demonios ocultos, temía que al verlos, huyeras, y yo quedara absorto. Pero me arriesgué, te entregué mi amor sin tumultos, y aunque elegiste destruirme, no me arrepiento, lo juro.
Fue la mejor destrucción, la más dulce agonía, pues en ese abismo de emociones, encontré mi poesía. Así que, en el silencio de mis versos, te nombro cada día, porque amarte en secreto fue mi más hermosa melodía.
This poem has not been translated into any other language yet.
I would like to translate this poem