No pienso reproches hacerte,
Ni quiero meterme contigo,
Tan sólo una cosa te digo:
Terror no me inspiras, ¡oh, Muerte!
Yo no te odio. No compito
Con todos esos delatores
Que sí maldicen tus labores,
Y hasta La Luz les desagrada.
Tu eres grande, yo chiquito,
Mas yo a la vida no le quito
Nada.
Pero dime, ¿qué harias
Si tu madre se muriera?
Anda, dime, ¿qué harias
Si tus hijos se murieran?
¡Ay Muerte!
Tú nunca has tenido
Tu madre, tus hijos, jamás...
Por eso, temerte
Descuido -
¡Y es lástima lo que me das!
(Traducido por Paul Abucean)
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