Un recuerdo que con tristeza ha desolado
Como el viento que sin rumbo alguno ha pasado
Ojos que en mi alma se cierran a la verdad
Y se niegan a ver la triste realidad.
Un mar de agonía en el que fluyen mentiras
El eco de lo que fue, repitiéndose como si aún existiera.
En mi alma, errante, que entre dolores suspira
Como aquel viento sofocado que retorno quisiera.
Entre susurros que denotan un sin fin de soledad
Tormentos incesantes que causan mortandad
Negación que en mi alma no se atreve a aceptar
Aquello que perdió y que nunca va a recuperar.
Aquel dolor frustrado que en mi alma ha acechado
Y que con resentimiento me veo atormentado
Como aquellas noches que susurros suspiran
Calladas y anhelantes reclaman mentiras.
Aquella frustración que desecha mi dolor
Añorando alguna vez hallar ese calor
Pero como el agua que no halla al río
Me conformo con dolores incesantes y vacíos.
A veces en mi decisión me hallo profundamente arrepentido
En un océano de engaños en el que me he sumergido
En confusión y decepciones que con fuerza me destierran
A un mar de dolores que me exilian y soterran.
Y aunque entre dolores que nunca cesan trato de hallar consuelo
Para enfrentar aquellas dolencias que afectan mi duelo
Tratando de hallar aquello que dé fortaleza
Para enfrentar aquellos momentos de tristeza
Rebozo mi ser con fuerte clemencia
Para enfrentar aquellos momentos de dolencia
Y aunque me halle vagando y perdido
Enfrento aquellos momentos que hayan dolido.
Y aunque la duda de aquello que perdí
Invada aquello que me quedó
Sé que lucho por lo que viví
Aunque duela lo que pasó.
Mas como los peñascos después de un temblor
Por todo lo que luché, por todo lo que se quebró
El dolor persistente que aún reside en mi corazón
Un supuesto recuerdo olvidado, mas nunca se esfumó
Y Aquella falsa fortaleza y fingida
Dolores eternos trajo esta mentira
Reprimo emociones que siento perdidas
Mas cuando las hallo, se encuentra heridas.
El viento sonoro que oculta mi llanto
Suspiro dolores que asedian quebrantos
Como engaños que pretenden ser calma
Mas es un dolor incesante que ateza mi alma.
Espejos reflejan un sin fin de dolores
Traen falsas promesas y un agonizar de rencores
Como aquella gota de agua perdida y desolada
Se encuentra mi alma en tristeza y quebrantada
Y es que es un proceso, nada realmente perdura
El dolor de mi duelo que por un tiempo produjo locura
Ahora es un recuerdo, es algo que pasó
Por más lacerante y por más que me dolió
Solo me queda aceptar mis desgracias
Convertirlas en recuerdos y cesar aquellas falacias
Que en mi alma asediaban con fuertes tormentos
Y el dolor que en mi ser se volvía lamento.
Aunque nunca sea sencillo, aceptar es complicado
Y aunque los dolores que he sentido me hayan desquebrajado
Aquel mar de agonía finalmente se seca y con él se va la tristeza
Y aunque no sea para siempre, la alegría, y el duelo traen fortaleza.
Como aquel viento marchito que fluyó con vehemencia
Y entre más él pasaba, más soplaba con fuerza
Sus lamentos y dolores que fueron sellados
Y Ahora se tornaron en recuerdos pasados.
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