Las gentes pobres cortan el pan con mano gruesa
en rebanadas finas
escrupulosamente.
En los días de fiesta visitan cementerios
ferias abarrotadas donde no compran nada
parques abandonados o iglesias sombrías.
Las gentes pobres deambulan como perros
se ahogan pesadamente en el fondo de los ríos
que rugen en los sótanos de fábricas inmensas
y en sus ojos severos hay un fuego escondido
y en sus músculos crece un demonio dormido.
This poem has not been translated into any other language yet.
I would like to translate this poem