Ser sabio es respirar sin retenerte,
y hacer que cambie en sonreir tu llanto.
Amar la humilde rosa que callando
sus pétalos entrega a la muerte.
Si un árbol crece recto en la campaña,
tú óyelo y velo;
su rezo es por más lluvia, menos saña;
por eso apunta siempre hacia el cielo.
No pienses en mañana, ni en ayer:
quién sabe si te toca la cosecha.
De un breve hoy la vida estando hecha,
no pienses en mañana, ni en ayer.
(Traducido por Paul Abucean)
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