No olvidé los tiernos momentos al amanecer
No olvidé las mañanas en nuestros hermosos vestidos
No olvidé los avivamientos apasionados y encantados
No olvidé los besos calientes de las mañanas.
Oh mujer de mis sueños, siempre estás en mi corazón
Dulce alma, eres mi refugio, mi oasis y mi felicidad.
No olvidé los paseos matutinos
No olvidé las interminables tardes
No olvidé los riesgos en el patín
No olvidélaspequeñas aves en el jardín.
Mi ángel, tú eres el sol que calienta mi corazón
Oh mujer, tú eres mi arco iris, la enviada del Creador.
No olvidé el ruido y la risa
No olvidé el calor de tu sonrisa
No olvidé las caricias de tu velo
No olvidé las estrellas parpadeantes.
Amor de mi vida, eres hermosa como las flores
Linda, eres mi oasis, mi verano y mi felicidad
No olvidé las dulces noches de la miel
No olvidé la luz de la luna en el cielo
No olvidé los suspiros de amor
No olvidé las palabras de ayuda.
Mujer de mi vida, eres bonita como las flores
Linda, eres mi primavera, mi isla y mi felicidad.
No olvidé el sabor de tus besos
No olvidé el olor de tu belleza
No olvidé las canciones de amor
No olvidé el ritmo del konpa y el tono.
Cariño, momentos de éxtasis están anclados en mi alma
En la hora en que te hablo, siento el fuego y las llamas.
Copyright © febrero de 2019, Hébert Logerie, Todos los derechos reservados.
Hébert Logerie es el autor de varios libros de poesía.