La puerta del paraíso no está en la tierra,
Ni en el ambiente ni en el cementerio.
La puerta del cielo es alguna parte,
Uno puede imaginarlo y verlo bíblicamente.
La puerta del paraíso es intocable,
Inagotable, invisible e impensable.
Solo la muerte puede hacerte tocar esa puerta
Tan especial, donde entras y jamás sales.
La puerta del paraíso siempre está abierta.
Ella no tiene llave, candado y alarma.
En el Edén, no hay visión, perfume y bulla.
La puerta del paraíso está siempre en alerta,
Para los que no merecen entrar,
Como los ladrones, criminales y pecadores.
Copyright © junio de 2019, Hébert Logerie, Todos los derechos reservados.
Hébert Logerie es el autor de varios libros de poesía.