Querida, estaba escribiendo en la sala cuando vi
La sombra de una figura fascinante que gira.
Al final, me di cuenta de que era tu silueta.
Estaba tan molesta que ya no podía escribir.
Sostuve mi cabeza con mis manos, para poder ver mejor,
Y reflexionar sobre la situación casi misteriosa
Que acabo de enfrentar. ¡Ay! Era difícil de creer.
El suelo temblaba. La situación era muy curiosa.
Fue la sombra de tu silueta lo que atormentó mis pensamientos,
Porque acababa de enviarte un muy dulce mensaje de amor
Intercalado en el medio de un poema. Mujer te vi
Sabia y espléndida como una estatua hecha especialmente.
Copyright © mayo de 2019, Hébert Logerie, Todos los derechos reservados.
Hébert Logerie es el autor de numerosas colecciones de poesía.