Toma mis manos y hagamos
una patria resplandeciente.
Tan lumínica como la
aurora en su cenit.
Por aquí, por allá y más allá
sembraremos árboles,
cuidaremos mandrágoras,
limpiaremos ríos,
abrigaremos pájaros,
saludaremos montañas y
creceremos con las flores.
Por las plazas se oirá un
canto de hermanos.
No habrá más
hombres con las manos llenas
para ellos solos y
jugando solo a promesas.
This poem has not been translated into any other language yet.
I would like to translate this poem