Temprano, muy temprano,
entre el frio,
la neblina, la humedad,
la lumbre grisácea
y los vuelos de las
garzas blancas,
yo me levantè
y respirè el aire de las flores
silvestres, de las hojas del
bosque al frente de mis ojos
y de las montañas que me
miraban con pechos altos,
tremendos, desafiantes
y arrogantes como
la gigante voz de un
navegante perdido.
Todavía con las cristalinas
gotas del rocío rodando,
tambaleando y temblequeando,
se veía aplastado el pasto
y el ganado que
rumiaba bajo los tristes arbolejos.
Pero entonces atendí
al hombre que salía de
uno de los ranchos del
caserío amargo y que
llevaba la desaliñada ropa
de un explotado obrero.
Con los ojos fijos en el polvo
del camino bostezó,
atendió su reloj articulado,
se compuso el cuello y,
entonces, yo me preguntè,
¿qué pensará?
Pero en eso pasó la
inquieta bandada de golondrinas
haciendo giros y maniobras
como arcabuces gastados
y amainados entre puertos
desconsiderados por las
batallas heroicas de aquellos
que no supieron controlar
los goterones de las puertas
quebradas y quejumbrosas.
Todo era un pesar tardío.
Yo descubrí que las
desconsideraciones del
tiempo fueron abastecidas
por el heco tremendo
y asiduo de unos pájaros negros
que reían a carcajadas
mientras las aguas se
desbordaban sobre las ramas
secas de los míseros aires
que roncaban sin avisar
y sin avistar los aconteceres
próximos del soñoliento pueblo.
Para entonces cualquiera
podía levantar el corazón
de la tierra hacia las
profundidades inmensas
e incognoscibles.
No siempre la sombra
calculaba los pasos de los
hombres que bajaban
por las ranuras entrecruzadas.
Descifrar los pensamientos
de una aurora cansada
de trasnoches es tan difícil
como dominar los efectos
del buey que arremetió
contra las estrellas rebeldes.
Pero a pesar de todo tú,
niña de los azahares enrojecidos
y con todo el cabello atado
a las hojas del humo,
aún seguías cargando la enorme
pena sobre el aburrido
cajón desvencijado que rodó
por todos los rincones.
Y todos pudieron olerlo y sentirlo con
los ojos de muertos espantados.
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